El 8 de septiembre de 1925, en la bahía de Alhucemas, fuerzas conjuntas de España y Francia llevan a cabo una operación combinada utilizando fuerzas terrestres, navales y aéreas. El objetivo es atacar el corazón de la autoproclamada República del Rif, y así asestar un golpe a las fuerzas de Abd el Krim que conlleve a la derrota total y, poner fin a la larga guerra del Rif. La importancia del desembargo no sólo se basa en los medios humanos y materiales, unos 15.000 hombres apoyados por carros de combate, más 100 embarcaciones, incluyendo 3 acorazados y 1 portahidroaviones, y más de 150 aviones; además ocasionó que las fuerzas rifeñas se viesen obligadas en combatir en diferentes frentes, sometidas a presión continua y en inferioridad de medios, que llevó a la práctica pacificación de la zona en 1926 y a la derrota total y rendición de Abd El Krim en julio de 1927. El éxito de la operación es el resultado de una planificación exhaustiva y una coordinación de medios como no había habido precedentes.